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miércoles, 31 de diciembre de 2025


 

Mi cerebro funciona distinto. Cada día lo compruebo más. Hay muchas personas importantes en mi vida: Mi hija, mis hijos, mis padres, mi hermano, mi familia, amistades. Cada una de esas personas ocupa un sitio en mi mente y mi corazón de distinta forma pero permanente. De alguna manera, siempre les llevo conmigo, incluso si tenemos días o años sin vernos en persona o intercambiar palabras.

La mayoría de la gente, al concluir o iniciar el año, procura enviar saludos, desear parabienes y buenos deseos para el futuro. Yo no. Por lo menos no lo hago como un ritual rígido. No es que esto sea bueno o malo, simplemente para mí funciona de otra manera.

Por norma social, hay fechas concretas para todo: cumpleaños, navidad, fin de año, día del amor y la amistad, día de la madre, día del padre, etc. En mi mente, sólo hay días. Y cada uno de ellos es distinto. Hay días en que mi cuerpo y mente rebosan de energía, luzco risueña, parlanchina y atrevida. Otros días me envuelve un total mutismo. En días como esos, hay quienes piensan que estoy enojada o triste, pero no es así, simplemente estoy recargando baterías. Necesito silencio y soledad. Pero eventualmente, necesitaré volver al mundo y sus exigencias y por supuesto, compartir con otras y otros.

Por cuestión de salud, más que voluntaria, las últimas semanas las he pasado recluida en casa, descansando, recuperando energía. Me desconecté del mundo y las personas. Las festividades navideñas me han pasado casi de largo. A unos cuantos días de terminar el año por fin me siento otra vez yo. Comencé a hacer ejercicio y regresé a la lectura y la escritura. He reflexionado mucho también. En ese proceso me di cuenta de que mientras las demás personas conviven, se envían saludos y buenos deseos, yo he estado conectada conmigo misma. Pensé entonces en cómo esto puede hacerme parecer grosera o indiferente. Y tal vez lo he sido. Tal vez mi forma de ser ha provocado malestar, incomodidad, enfado o tristeza a alguien. Sin embargo no es mi intención. Como dije, para mí sólo hay días, días de silencio o ruido, días de luces y sombras. De cualquier forma, cada día es intenso y único. Cada día, todas las personas que son importantes para mí están en mi mente y mi corazón. Incluso si no están presentes, me acompañan, me alientan. Las abrazo y las amo. Me ayudan a ser quien soy. Aunque claro, pocas veces se los diga o lo demuestre.

Hoy es el último día del año, un día soleado y frío, un día de integración. Aprovecho esto para hacer a un lado mi falta de empatía cognitiva y disculparme por ella. Les doy gracias por haber estado ahí, por acompañarme, por sus buenos deseos. De todo corazón, espero que este 2025 concluya para ustedes con buena vibra, en compañía de quienes aman y que sea lo que sea que les traiga el 2026, venga acompañado de salud, éxitos y sobre todo muchos instantes maravillosos.

domingo, 28 de diciembre de 2025


Yo no sabía
que cuando cierras una puerta
se abre otra
que la luz del sol
puede ser transparente
y tibia
que cuando sueltas el miedo
los colores de la vida se esparcen
y multiplican
en nubes de pájaros.
Yo no sabía
que la música
no sólo puede acabar con los fantasmas
sino crear puentes entre una y el universo
una vereda amplia de oportunidades
para crear y crecer.
Yo no sabía
que pese a todas las caídas
siempre puedo levantarme.

viernes, 14 de noviembre de 2025

martes, 21 de octubre de 2025

Sábana

Ella se hundió bajo la sábana, se quitó la ropa, se quitó el nombre, se quitó el rostro. Nada quedó después de los gemidos. Apenas un leve murmullo, un trozo de carne, una sombra. Y nada volvería a ser igual.

#octubreve

Nublado

En la pintura hay una casa de madera bajo un cielo nublado. Las puertas están selladas, los vidrios de las ventanas rotos. No queda nada adentro, sino recuerdos. Recuerdos tristes que se pierden entre los sonidos de la noche. Un pequeño zapato olvidado, una carta hecha cenizas.

#octubreve

Imperio

Él deseaba un imperio, ella sólo un trozo de papel para escribir. Él deseaba poseerla, ella sólo necesitaba un abrazo.

#octubreve

Sapo

El sapo atrapó la mosca. La engulló de inmediato. No supo a qué sabían sus patas ni sus alas. No entiende que el tamaño no delimita los sueños. La mosca ya no podrá volar al paraíso.

#octubreve

Ingrávido

Mi cuerpo ingrávido se eleva con el mínimo impulso de las piernas. Veo las calles y techos desde lo alto. Algo oscuro me persigue, repito la dinámica. Siento miedo e intento alejarme de la sombra. En algún punto, la sombra me alcanza. Abro los ojos, temblorosa. Delante de mí estoy yo misma, cien años mayor, sin dientes, sin cabello, con una sonrisa tierna en el rostro.

#octubreve

Joroba

Parecía una pequeña joroba sobre su cuerpo encorvado. Nunca pensé en eso como un defecto, sino como parte de su personalidad. Igual que las diminutas lunas que había sobre sus dedos pulgares. Lo que más recuerdo es su mirada: profunda y mística. La mirada de la que lo sabe todo. La mirada más dulce que se ha cruzado con mis ojos.

#octubreve

Nuez

Al romper la nuez, se quiebra el mundo, un sutil olor a cigarrillo invade mi memoria. Aleteo de pájaros y pupas. El sonido de un columpio en el aire. Pequeñas florecitas blancas. Un caminito rosado. El fulgor de las luciérnagas bailando entre los duraznos.

#octubreve

martes, 14 de octubre de 2025

Paquete

El paquete llegó sin remitente. Una caja de color negro que emanaba un olor rancio. No tenía qué abrirla para saber qué había adentro. Su hija llevaba meses desaparecida. En el calendario, la fecha marcaba el 25 de noviembre. Quiso gritar pero no pudo. Ninguna súplica la traería de vuelta. Su nombre se perdería en el de muchas otras que salieron de casa y tampoco volvieron.

Abrelatas

Encontré el abrelatas roto, dividido justo a la mitad. Nunca supe en qué momento o cómo sucedió. Es un misterio, como muchos de los que hay en casa. A veces suceden cosas raras, sin explicación alguna. No me espanto. He aprendido a convivir con los fantasmas. Espero que ellos también.

Retrato

Intento hacer un retrato de mi infancia. El mar y las plantas siempre están ahí. La imagen de una casita blanca justo al terminar la curva del camino, detrás del mezquite. Nueces y luciérnagas, el dulce jugo de los higos. Las pequeñas crisálidas adheridas a las ramas del nogal.

#octubreve

sábado, 11 de octubre de 2025

Fuga

Es común que mi mente se dé a la fuga. Casi nadie lo nota. Aunque la disociación es tan profunda que duele. No hay manera de hacerme volver más que con música. Ciertas melodías que llegan a la médula y sacuden los sentidos.

#octubreve

Lengua

Continuamente hay en mi lengua un hormigueo. Palabras que desean salir a la superficie. Pero a veces el miedo es tanto que paraliza los músculos. Entonces la mano rasga la hoja, lucha por hacer de ese miedo mariposas.

#octubreve

jueves, 9 de octubre de 2025

Cirugía

Le llaman cirugía. Yo lo viví como una especie de crucifixión. La luz mortecina y la mitad de mi reflejo en la concavidad de la lámpara del quirófano incrementaron la sensación de vacío y soledad. El llanto de mi hijo fue lo único que ahuyentó el miedo.

#octubreve

miércoles, 8 de octubre de 2025

Esquina

La niña se hizo un ovillo en la esquina. El globo azul había escapado de su mano. La paleta tenía ahora un sabor amargo en su boca. No quería abrir los ojos. Temía que al hacerlo, el monstruo dentado regresara y se llevara lo poco que le quedaba de inocencia.


#octubreve

Estornudo

En cuanto se escuchaba un estornudo, todo mundo temblaba. Fueron días grises, días de lágrimas y soledad. Hoy parece que todo hubiera sido un sueño. Pero ese piquetito en el pecho, nos recuerda que todo fue real.


#octubreve

lunes, 6 de octubre de 2025

Fémur

Seis meses desde aquél fémur roto. La rehabilitación no llega. Ella sigue dormida, soñando que por fin encuentra la puerta. Esa pequeña ranura que le permite respirar.

#octubreve

domingo, 5 de octubre de 2025

Abismo

De las ranuras del abismo surge mi cuerpo, ungido de alas de cuervos. Ya no soy esa niña que le temía a los fantasmas. Ahora soy un rayo, un cometa, fuego que acrisola hasta el más terrible de los monstruos.


#octubreve

sábado, 4 de octubre de 2025

#octubreve (1)

Corbata

Se ajustó la corbata y ya no pudo desatar el nudo. En su cuello quedó la marca de un futuro amputado.

Domingo

No fue un domingo cualquiera. Fue el día en que llovieron flores y holocaustos. El día en que el alma se convirtió en carroña.

Flotando


Flotando siempre entre la realidad y la fantasía, el horror y la belleza, el azul del fuego y el verde de las hojas.

Cuchara


Ni el plato, ni la sopa, ni ese extraño pero delicioso sabor en la lengua. Apenas el leve recuerdo de una pequeña cuchara en la mano suave de mi abuela.

sábado, 27 de septiembre de 2025

En memoria de la viajera



"Se fuga la isla
y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pájaro poeta".
- Alejandra Pizarnik -


Alejandra fue poema vivo. Poema que se destruía a sí mismo y reconstruía otra vez. Siempre incompleta, siempre inconforme, siempre encerrada en sí misma.

La vi por primera vez en un sueño
los pájaros volaban en la penumbra de la noche
y su voz era conjuro infinito
canto lúgubre y grandioso
una jaula abierta
sus palabras
réquiem de mariposas
canto suave y violento
cuervo inmolado.

lunes, 22 de septiembre de 2025


Recorrer el infierno hasta volver a la carne, a los huesos, a la isla interior que nos habita. En ese sendero camino. Es sólo atravesando el fuego que la luz del poema nace y echa raíces.

sábado, 20 de septiembre de 2025


 

Es extraño decirlo, pero la vida siempre me aparta de las letras. Aunque es la vida misma la que siempre vuelve a reunirme con ellas. Curioso misterio. Mi cuerpo empieza a sentirse otra vez mi cuerpo. Pulsa el deseo de derramarse en la hoja. Poemas confeti en la punta de mis dedos.


viernes, 12 de septiembre de 2025

El ruido viaja

 


El ruido viaja
enredadera de obstáculos
reciclaje infinito
no hay paz en la mente
no hay descanso en el cuerpo
la gota cae
hasta que rompe la piedra
y el mundo se convierte
en vidrios rotos

jueves, 11 de septiembre de 2025


Otro dia sin poema. Demasiadas cosas en el tintero de la cotidianidad. Poco dinero en los bolsillos. Rebanadas de tiempo exactamente repartidas.

Mientras la paz y las palabras regresan, nado en la música. Endulzo mis oídos con voces místicas. Practico la paciencia. Uno mis manos y rezo: Dios, por favor, cuida de todos tus pájaros.

miércoles, 10 de septiembre de 2025

 



Hace años que no venía a este sitio. Regresar a él me llevó de vuelta a mi infancia. No es un recuerdo bonito. Es un recuerdo amargo y hasta doloroso. Algo de lo que casi nunca he hablado, menos tan abiertamente. Hasta hoy. Lo que pasó ese día dejó una huella que me persiguió por mucho tiempo. Por eso hoy quiero contarlo. Porque estoy lista para ello y porque creo que ya es tiempo de soltar.

Aún no cumplía los once, pero en ese entonces había cierta seguridad en las calles y las infancias teníamos un poco más de libertad. Era común que algunas niñas y niños salieran de la primaria y regresaran a casa caminando, incluso sin compañía de adultos. Sobre todo si vivían cerca.

Mi casa no estaba tan lejos, así que ese día, me fui a pie. No iba sola. Me acompañaban dos compañeros de la escuela y una niña. Decidimos tomar un atajo para llegar a casa más pronto. No se suponía que debiéramos entrar por ahí. Pero el lugar casi siempre estaba vacío y hasta semi abandonado.

En aquellos días no había mucho a qué temerle, mientras no hablaras con extraños y miraras bien a ambos lados de la calle antes de cruzar, podías estar a salvo. Por eso íbamos caminando tranquilamente, riendo, bromeando acerca de no sé qué cosa. En algún punto, justo al llegar al kiosco que hay en ese lugar, uno de los chicos que iba con nosotros se quedó más atrás. De repente me sujetó por la espalda y metió su mano debajo de mi falda. El otro chico sólo se quedó mirando. La niña, ni siquiera entendió lo que sucedía. Forcejeé, pero él era más fuerte. Pasaron minutos que me parecieron horas hasta que pude zafarme y salir corriendo. No recuerdo qué pasó después o cómo fue que llegué a casa. Sólo recuerdo que estaba temblando.

Nunca le conté a nadie lo que pasó: Que un chico que se suponía era mi amigo y compañero me había manoseado, que yo me sentía sucia, agradecida de haberle hecho caso a mi mamá de ponerme short abajo, de que no había pasado a mayores, pero culpable por aventurarme a regresar a casa de esa forma y por haber hecho no sé bien qué, de modo que ese niño se había fijado en mí de esa forma y había actuado de esa manera, arrepentida de confiar en quien no debía confiar.

Pasaron muchos años antes de que el tema de la violencia de género llegara a mi vida. Me siento feliz de que finalmente haya ocurrido, porque fue el primer paso para emprender un camino de crecimiento y sanación profunda. Un camino que aún no termina. El incidente en el kiosco es una de las tantas heridas que "por ser mujer" viví en el cuerpo y en el alma. Heridas que ni siquiera yo misma sabía que eran resultado de la violencia. Ahora sé que hay muchas mujeres que como yo, fueron violentadas alguna vez, de alguna forma. Y muchas de ellas tampoco se han dado cuenta, siguen creyendo que tuvieron la culpa, se siguen sintiendo responsables, piensan que están solas y que no hay forma de escapar de ahí. Por eso decidí seguir este camino. Por eso hago lo que hago. Deseo que mis palabras sean luz para otras. Deseo un mundo más igualitario, menos violento, con más oportunidades para todas. Por eso escribo sobre esto. Por eso sé que no dejaré de escribir.

Presas del miedo
levantamos los puños
y nos pusimos a soñar
un mundo sin jaulas
seguimos de pie frente al espejo
dispuestas a cruzar el límite
para que otras rompan las cadenas
y sean capaces de volar
con sus propias alas

sábado, 23 de agosto de 2025



“Alguien podrá quizás
entreabrir puertas,
ver más allá
promesas, sucesiones”.
- Ida Vitale -


A veces juego con poemas ajenos, los leo una y otra vez hasta destriparlos. Intento llegar a la médula, su verdadero significado. Me gusta saber que existo en otras islas, visitarlas de vez en cuando. Fue Wilde quien me mostró el camino hacia la cueva, por medio de un rastro de pétalos y sangre. El canto del ruiseñor marcó la equis y a partir de ahí, me persiguen las mariposas. Las palabras se volvieron puente permanente entre todos los mundos. No hay forma de esquivar a las libélulas. Por alguna razón, no son sólo lunas y estrellas las que aparecen en el mapa, también nacen soles y un extraño bestiario. Aunque a veces nos golpeé la tormenta, no dejaré de seguir las huellas. Arrojaré semillas a cada paso. Tal vez mañana, alguien encuentre las migajas y quiera visitar mi isla.

 

viernes, 22 de agosto de 2025

 


Intento romper el vidrio, salir de la jaula, abrir los pulmones y dejar que el aire pase suavemente. A veces las cosas se ponen difíciles, situaciones fuera de mis manos o bien rasgaduras internas, impiden el vuelo. Por fortuna siempre he sido terca. Tiendo a hacer lo que me dicen que no puedo hacer. Incluso si me lo digo yo misma. Constantemente soy contradicción y locura. Quizá es por eso que de una u otra forma, al final logro salir del laberinto. No hay modo de que pueda detener la vorágine que el inicio del periodo escolar trae consigo, pero puedo convertirme en nieve, unirme al canto de las aves, ser el polvo que irrumpe aunque las puertas permanezcan cerradas.


No hay rincón
al que no pueda entrar
mi oscuridad
entre más profunda la herida
más profunda la palabra
mayor el deseo
de crear estrellas
y encender poemas
con los labios

jueves, 21 de agosto de 2025


He perdido el ritmo involuntariamente. Trabajo, imprevistos, cambios de rutina, todo ha jugado en mi contra. Veo las palabras detrás de una vitrina impenetrable. Pero me resisto. Busco todas las grietas posibles, cualquier fisura que me permita filtrarme. Porque este es mi deseo: hundir la poesía en la carne.

Desde los blancos pájaros
hasta la escoba azul
de día o de noche
gritan los espíritus
sus voces magníficas
rodean la Tierra
y es en el agua
donde me regocijo
me atrevo a saltar la cuerda
para hacer girar la angustia
para lograr que vibre
el antiguo esqueleto.

No sé bien de dónde vienen estas imágenes, pero llegan a mí como parvada o manantial. Llueven en mis ojos desde adentro. Invocan nuevas figuras, rompen el silencio, me desatan.

 

lunes, 18 de agosto de 2025




Durante años viví cautiva exclusivamente de emociones y pensamientos. Poco me daba cuenta de lo que sucedía alrededor. Percibía lo básico, lo que me permitía desenvolverme de manera funcional en el mundo, pero obviaba los detalles. Era muy difícil centrar mi atención en lo que pasaba en mi cuerpo. Lo único que sí podía ver con claridad y de una forma en que me afectaba demasiado, era la deformidad. O lo que yo creía que era una deformidad. Odiaba mi peso, así que luché contra él de distintas maneras, la mayoría de ellas muy poco saludables: Dietas extremas, ejercicios rigurosos, anorexia, bulimia. Pasó mucho tiempo antes de que empezara a apreciar las curvas y cicatrices de mi cuerpo, su belleza. La escritura siempre ha sido un puente para crear conexiones externas e internas. Sin duda ha sido una de las medicinas más efectivas para ayudar en este rubro y seguirá siendo mi píldora diaria para tejer raíces. Recientemente he tratado de añadir a esta práctica la acción de pequeñas tareas que impliquen procesos más orgánicos, lo que ha dado como resultado una sensación de bienestar, pero sobre todo, que ha abierto los canales de conexión entre mis pensamientos, mis sentimientos y las sensaciones físicas. Esto me ha permitido tener mayor consciencia de mi biología, amar a consciencia la cartografía de mi cuerpo, aceptar cada pequeña mancha, ruptura o arruga que acompaña mi piel. En suma, sentirme más feliz y completa. Y por ende, el deseo de seguir buscando el equilibro en todos los aspectos. Por supuesto, sin olvidar nunca que soy tanto luz como sombra.

“Se retuerce la noche en la entraña de mil pájaros de aire.
Me extravío entre la carne y los sueños”
- Betsimar Sepúlveda -

sábado, 16 de agosto de 2025

Digo isla y pienso en mar

Tenía tiempo que no acudía a una actividad literaria. No por falta de ganas, sino de tiempo. Hoy se conjugaron los astros. Tuve la oportunidad de asistir a la lectura de la obra de Blanca Varela: “Digo isla y pienso en mar”, convocada por el Grupo Literarios de N.Laredo Cosecha de Letras. Acudir al evento fue una sabia decisión. No sólo porque los poemas de Blanca me parecen potentes y hermosos, sino porque en medio de las rondas de lectura, nos convidaron a realizar una bonita dinámica. Quienes leyeron poemas, nos compartieron las frases que más les impactaron y a partir de ahí, había que echar mano de la creatividad y hacer un nuevo poema. Las frases que teníamos que usar en nuestro equipo eran estas:

“Tu propia sombra
fue tu única y desleal competencia.
“Vuela la mano, nace la línea,
vibrante destino, negro destino”.
“Tú eres la flor que ladra”.
“El sol es un agujero en el cielo”.
“La rosa de grasa que envejece
en su cielo de carne”.
Después de diez minutos de nervios y temblores internos, este fue el resultado que obtuve:
Tenías miedo de ser la sombra
hacer volar las palabras
desatar los ladridos
no te diste cuenta
hasta muy tarde
no eran flores marchitas en tus manos
era el sol mismo desvistiéndose adentro
la plenitud de los pétalos
el “cielo de carne” floreciendo
en el umbral de la línea.
Agradezco a Elvira Cruz Osorio por sacarnos de nuestro escondite y enseñarnos a vivir las letras desde una nueva perspectiva.

viernes, 15 de agosto de 2025

 

"When everything feels like the movies
Yeah, you bleed just to know you're alive"
- Go Go Dolls -

Siempre he tenido un umbral de dolor muy alto. Cuando era muy pequeña, sufrí una fiebre tan elevada, que para poder regular mi temperatura, mis padres tenían que sumergirme en una bañera con hielo. Desde pequeña, era común encontrar en mi piel moretones o cortadas que ni siquiera sabía que tenía ni en qué momento me las había hecho. Por fortuna, nunca he tenido un accidente grave, a mis cuarenta y tres años mis huesos están enteros y salvo aquellas puntadas requeridas obligatoriamente debido a una cirugía, jamás he necesitado una costura en el cuerpo. Podría considerarme afortunada, pero la falta de estímulos para sentir el dolor también puede ser peligrosa, porque ¿qué puedo hacer en materia de prevención si no siempre soy capaz de reconocer el dolor? ¿Qué impide que mi cuerpo se deteriore tras una lesión si ni siquiera noto que estoy herida? Mientras más envejezco, más conectada me siento conmigo misma: cuerpo, mente, espíritu. Pero he aquí la complejidad: Mientras soy capaz de soportar altos niveles de dolor sin darme cuenta, emociones como el miedo, la tristeza o la alegría, las vivo con una intensidad extrema, profunda y a veces, hasta abrumadora. Cuando una emoción me invade, no hay manera de no experimentarla con cada fibra de mi ser. Y esto también es peligroso. Porque cuando no se es capaz de controlar las emociones, se corre el riesgo de experimentar pensamientos y emociones mixtas o contradictorias, lo que añade más complejidad a la experiencia. Y por lo tanto, se pueden llegar a cometer muchos errores. Con todo, no lo he hecho tan mal. No me arrepiento de las decisiones que he tomado. Me arrepiento, sí, de acciones muy concretas: gritar cuando debía guardar silencio, o haber guardado silencio cuando lo que tenía que hacer era hablar. Dejar para después cosas que pude haber hecho en cierto momento. O haber lastimado sin querer en algún punto a quien amo. Tampoco me vivo culpando por ello. Ya no. Cuando cometo un error, pido perdón, lo corrijo y sigo adelante. Trato de ser siempre una mejor versión de mí. Aunque hay en mi interior una desregulación evidente, no me dejo arrastrar por la pesadumbre o el pánico. Más bien trato de aceptarme en cada momento, entender que la vida es una espiral que gira, que las herramientas con las que contamos hoy no son las mismas con las que contamos mañana. Cada experiencia, cada sensación, cada sentimiento es único e irrepetible. No hay mejor manera de sentirse feliz que decidir estar feliz. A pesar de los defectos, los errores, los fracasos, los eventos inesperados y terribles. La vida es maravillosa. No nos queda más que disfrutarla mientras podamos y compartir en el camino esta increíble magia.





 


Es extraño cómo la mente se queda en blanco por cierto tiempo. A veces son tantas las imágenes que me bombardean que no puedo centrar mi atención en una sola, así que desaparecen temporalmente. Esto bien podría atribuirse a la edad. Pero yo recuerdo experimentar este tipo de vivencia desde niña. Es como si por un momento me desconectara de la realidad (al menos la que conocemos) sin perder conciencia de que sigo aquí. Como una especie de descarga. Luego me activo de nuevo, todo lo que tenía en mente encuentra sitio, mi interior se reorganiza, respiro profundamente y sigo. La música siempre actúa como vehículo para volver. Es el ancla más fuerte que conozco, por eso repito canciones una y otra vez en mi cabeza, a manera de mantra. Hoy me persigue “Butterfly's Sleep”:

"Por favor levántate de entre los muertos en la tierra
con mi último beso".


Y al decir "kissu" despierto de la ensoñación. Mi corazón palpita de nuevo, la sangre viaja serena por mis venas, el martilleo de imágenes me invade otra vez.

jueves, 14 de agosto de 2025

 



"Blue Forever" se repite una y otra vez en mi cabeza. La potente voz de NoB genera energía, como una luz radiante proveniente del cosmos. Se instala en mis entrañas y no puede salir de ellas. Fue así cada vez que escuché sus canciones. Y así será cada vez que las escuche de nuevo. Aunque no vuelva a pisar un escenario. Porque él fue de esos artistas que nacen para brillar y hacer estallar estrellas. De esas voces que no se olvidan, que te dejan cicatrices.

“Ah, no olvidaré ese azul que brillará por siempre aquí”.
- Make-Up - 

miércoles, 13 de agosto de 2025

 


El estrés y la fatiga no son buenos aliados. Mi cabeza ha estado llena de ellos en los últimos días. Es curioso cuán rápido se agota la energía y cuánto tiempo nos cuesta recuperarla. Quisiera visitar un sueño en el que la paz esté presente para que se impregne en mi cuerpo. Despertar con nuevos bríos. No es que no pueda con esto, intento escribir lo que me duele para sanar. La escritura siempre ha sido un generoso puente hacia la alegría. Así que este es mi “cuaderno de todo”. Intento también mantener un ritmo constante. Ser fiel conmigo misma. Compartir mis pensamientos hace que sea más fácil llegar a la superficie y volver a respirar.

“Pasando por el mundo real,
si cierro los ojos, me extenderé”
- L’ Arc en Ciel -

No hay lugar aquí para las sombras, yo soy la sombra. Y soy la luz que se expande por el infinito vacío.

martes, 12 de agosto de 2025

 

Después del verano siempre aparece en mi camino una montaña. Oscilo entre la paz, el burbujeo de energía y el estrés, el conteo de monedas, el inventario de útiles escolares, la reorganización de todo. A ratos, me invade una extraña nostalgia, cierta energía oscura que lejos de marchitarme me devuelve a mi esencia más pura. Las palabras llegan de la nada, me bombardean a manera de imágenes. Nace en mi cuerpo una tibia calidez. Me crecen poemas como ramas. Me voy de mí misma y regreso, la realidad me golpea el rostro como una ráfaga de viento. Vuelvo a la faena, entierro la nariz en una larga lista de pendientes: depuración de ropa, limpieza profunda, uniformes, cuadernos... La luna corona la noche, regresan las sombras, regresa esa energía oscura que hace que mi corazón palpite con fuerza. Me siento frente al ordenador. Me pongo a escribir.

lunes, 11 de agosto de 2025

 



Tras un breve, aunque maravilloso periodo vacacional, con la carga de actividades frente a mí de regreso a la rutina, me encuentro navegando contra corriente, intentando encontrar la calma en un mar furioso y agitado. Siento que si solo me dejo llevar, la marea me arrastrará más adentro, pero quizá no sea así. Tal vez solo necesito convertirme en una con el agua salada y dejarme mecer por las olas, consciente de que donde sea que me lleven, seguirá siendo un sitio agradable y seguro. En esa paz será más fácil reestablecer la conexión y habitarme. Después de todo, yo soy el espacio.



 

miércoles, 11 de junio de 2025

Desconectada, agotada mentalmente. Tengo deseos de leer y escribir, quiero sumergirme en historias intensas. Sentir la vida, sentir.

jueves, 5 de junio de 2025


En la llama azul
bailan dos pequeñas mariposas
sus cuerpos rotos
se abrazan
no les importa el silencio
ni los gritos
ellas danzan sin parar
sus siluetas absorben
la energía de las flores
lanzan conjuros al aire
habitan las mareas
las tormentas de arena
el óxido de los clavos
de sus voces nacen
arcoíris
son resistencia pura
son resistencia
son

viernes, 30 de mayo de 2025

Ha sido una semana pesada. No me gusta llamarla caótica porque para mí del caos siempre surgen cosas bellas. No es que lo que sucede sea terrible, pero sí cansado. Algo está drenando mi energía física, no así la emocional. En mi mente hay un jardín en el que abundan los poemas y los pájaros. Me siento feliz y libre. Y eso es suficiente. 

Intento establecer un trato con las letras, dialogar con ellas, permanecer en ellas. A veces es difícil. Las actividades diarias exigen demasiado. Pero no soy de las que se rinden con facilidad. 

jueves, 29 de mayo de 2025

Mi pequeño está creciendo y yo con él. No es que sea más sabia, es que estoy más vieja. La experiencia fluye en mis venas. Es más fácil tomar buenas decisiones, elegir sin titubear. Hoy elijo cantar, bailar, gritar de alegría.

miércoles, 28 de mayo de 2025

Reconozco que soy obsesiva. Revisar dos veces si cerré bien la puerta, si apagué la estufa, me es cotidianamente normal. Con todo, intento no preocuparme demasiado, moverme, ocuparme, cantar a todo pulmón, reír a carcajadas, abrigarme en los días fértiles, disfrutar de la soledad y sus beneficios, contemplarme en el espejo con la satisfacción de haber cerrado ciclos e iniciar sueños y aventuras.  

Es fácil romperse sin tirar siquiera de los cables. No hay un solo minuto en el que el cuerpo repose y se olvide de todo. Porque sí, hay días en qué una quiere borrar la lista de pendientes del refrigerador, quemar calendarios, dormir la siesta con las piernas extendidas, destrozar los relojes. Pero no se puede, la alarma está sonando y es imprescindible empezar la ruta: escuela, trabajo, despensa. Una extensa sucesión de puntos suspensivos...


Tengo problemas para ser constante en la escritura. El tiempo me devora. Los quehaceres me devoran. No hay manera de ser yo. Lucho contra los demonios, me convierto en demonio, escribo. Y los poemas me llueven a cántaros.

Este es otro intento de conquista.

Esta soy yo derramándome sobre la hoja.

Esta soy yo, nube luminosa sobre cuartos de sombras.

Cuervo y estrella.

Fractal de luz en la piedra de la sabiduría.

martes, 27 de mayo de 2025

miércoles, 7 de mayo de 2025

El tiempo es un cascabel
bailando en mis oídos
por eso los poemas que escribo
no tienen destinatario
escribo porque es indispensable
para poder respirar
y evitar que la locura
me destruya por dentro
escribo porque la poesía 
es el único modo efectivo 
de habitar el mundo 

lunes, 17 de marzo de 2025

Estoy buscando un poema que me haga soñar y escupir estrellas en el fango. Una palabra que florezca, cuyas raíces toquen cada trozo de la tierra y luego suban hasta el cielo en forma de pájaros.

domingo, 16 de marzo de 2025

“Viviré y moriré por la poesía”.
- Aleqs Garrigoz -


No hay un hilo conductor en mis poemas, al menos no lo he encontrado. Y sin embargo, el telar es enorme, cada poema se conecta con otro a través de las emociones... y la magia de la palabra hace lo suyo.

Tengo que ponerme a escribir sin pensar explícitamente en la publicación. Convertir mis horas en un laboratorio de letras.

Ahondar en lo profundo.
Seguir escarbando
hasta encontrar la médula.

Hacer tal vez lo que hacía Alejandra:

jugar con los versos
como si fueran pétalos de flores,
piezas de rompecabezas,
trozos de un cuerpo diseccionado.

Tanta escritura para nada.
Algún día todo esto no será más que polvo
y yo un gusano maltrecho
en un ataúd desgastado.

Pero necesito escribir, decirme, no tengo otra forma de estar presente en el mundo, de conectar con el mundo. Puede que ese sea el hilo conductor. También es posible que sólo sean estupideces y yo una niña sin cerebro que se cree poeta maldita.

viernes, 14 de marzo de 2025

Tengo ganas de vaciarme
hundir el dedo en la herida
decir
       azul
               rojo
                       negro
       v a c i a r m e

hundir el dedo en la herida
ser un pájaro
      ser un pájaro
           ser un pájaro


jueves, 6 de marzo de 2025

Hoy no tengo tiempo para escribir un poema. El mundo me absorbe y estoy en lucha. Habrá que conformarse con lamer el cielo, cerrar los ojos, echarse la bandera violeta al cuello.

martes, 4 de marzo de 2025

Hace días que no hay reencuentro, esa conexión necesaria para habitar el mundo de verdad. Es fácil deambular como una sombra por las calles. Estoy acostumbrada. La música mantiene viva la esperanza, el deseo de hacerme presente en cada instante. Pero a veces es tan difícil convertirse en poema.

lunes, 3 de marzo de 2025

Apuntes desde la ruptura [disociación]

 Llueven recuerdos como pétalos de flores.

Me hace falta la poesía. Tendría que estar frente al fogón, preparando la mezcla: libros, palabras y una pizca de voluntad. Así que manos a la obra.

I float in cosmos  -  Cradle

Volver a la raíz, a la gota en el corazón de la montaña, ese instante en que el fuego se vuelve azul.

Hacer del mundo un día glorioso en cada suspiro.

El poema se esconde en lo oscuro de la sinfonía.

martes, 11 de febrero de 2025

El corazón de la poesía late en las entrañas. Desde la vulva nacen las palabras y se encarnan en los huesos. Adentro hay una voz potente que insiste en anunciarse.
Querido hijo

En este mundo nadie es perfecto. A veces nos equivocamos y ese error nos duele. El dolor nos hace llorar y sentir tristeza.  Pero eso es precisamente lo que nos convierte en humanos. Así que no temas equivocarte. Levántate y sigue tu camino. Sigue intentando. La luz llegará a ti, búscala con vehemencia en cada rincón, en cada suceso que experimentes. Yo estaré siempre contigo. Si sientes miedo, invoca a Dios. Y la respuesta que buscas resplandecerá ante tus ojos. Te amo, nunca lo olvides.
"Stars are only visible in darkness,
fear is ever-changing and evolving"
- Imagine Dragons -

Fue difícil salir del laberinto, intentaba escapar del miedo, le huía desesperadamente. Me hacía sudar en frío y temblar bajo la blusa. Pero estaba equivocada. No era necesario huir. Lo que tenía qué hacer era ver el miedo de frente, abrazarlo, aceptarlo como parte de mí, de mi propia oscuridad. Y a partir de esa tiniebla, ver la luz de mi propio ser. 

La vida es apenas un pequeño instante. Nos matamos tratando de que las cosas salgan como creemos que deben ser, como nos gustaría que fueran, en lugar de disfrutar ese instante tal y como es, con todas sus aristas Poco a poco he ido aprendiendo esto. El miedo puede envolverte y asfixiarte, pero nunca te podrá vencer. No si aceptas lo que eres. 

Battle Cry hace que mis huesos se retuerzan y vibren, representa un himno a esta batalla que por años estuve combatiendo. Por eso me gusta escucharla, sentirla. Cuando la escucho: I feel so alive

Todas las canciones que escucho tienen este sello particular, simbolizan algo en mi vida, me inspiran, me impulsan, escucharlas en bucle me ayuda a regular mis emociones, algo así como mi propio "stimming".





lunes, 10 de febrero de 2025

"Cuando quedas atrapado en la destrucción, 
debes abrir una puerta a la creación".
- Anais Nin -

No es fácil aceptar que te equivocas y menos hablar en voz alta de errores y pecados. La garganta se cierra, la mente se cierra, el corazón se cierra. Da miedo abrir (voluntariamente) heridas en la carne. A veces, sin embargo, es necesario drenar la sangre para purificarse y purificar el alma. Soy simplemente una mujer con defectos y virtudes, debilidades y fortalezas, luz y oscuridad amalgamadas. Las tinieblas me consumieron por mucho tiempo. Y me perdí. Perdí la noción de quién era, lo que era correcto e incorrecto, lo que era propio o ajeno. En resumen, me olvidé de mí. Besé a la muerte en más de dos ocasiones, me dejé llevar por placeres oscuros, pero sobre todo, permití que el miedo y el peso de la culpa me invadieran. No podía entonces diferenciar entre mi yo real y aquella que otros decían que era. Sentirse sola es muy duro. Sentirse sola te lleva a un sitio muy oscuro. Sentirse sola, con miedo, culpable y experimentar la violencia, lastima tanto que llega un momento en que no quieres vivir. Esa fui yo durante mucho tiempo: viviendo debajo del agua e intentando respirar al mismo tiempo. Hasta que fui rompiendo los muros. Hasta que empecé a viajar hacia adentro, a reconocer mis verdades, mis mentiras, encontrarme conmigo misma, abrazarme, abrazar mis miedos, eliminar las culpas, dejar atrás los fracasos, caminar con la frente en alto, caerme y volverme a levantar. Darle sincero valor a mis aciertos y calcular la valía exacta y las consecuencias de lo que en su momento no supe hacer bien: como ser sincera conmigo misma y con otros, entablar diálogos profundos, abandonar malos hábitos y fetichismos, crear oportunidades, salir de la jaula, amar en libertad. Poner todo en una balanza me permitió sentir la vida en todos sus matices, me permitió desear estar viva. Eso fue lo que me hizo cambiar. A partir de ahí tomé decisiones difíciles, decisiones que dejaron enormes pérdidas, pero también múltiples ganancias: finalmente pude ser yo misma y hablar, comunicar lo que de verdad siento y pienso, sin miedo de ningún tipo. El camino aún no termina. Sigo caminando y creciendo, me sigo transformando, sigo escribiendo. Estoy viva.

viernes, 7 de febrero de 2025

El arte de amasar


Pocas veces participé de niña en la preparación de tamales. Estuve, sí, muy cerca de la cocina. Me gustaba hacerlo porque era ahí donde en ciertas ocasiones especiales, las mujeres de la casa se reunían y hablaban sobre cosas que les hacían reír a carcajadas. Una energía distinta se sentía en el ambiente. Y eso me llamaba la atención. Pienso en esos momentos y la voz de mis abuelas se filtra con cariño en mi memoria.
Ayer nos reunimos a preparar tamales. Y finalmente entendí el misterio de esa energía. No es precisamente el lugar o la actividad. Es el hecho de que un grupo de mujeres se reúnan y compartan. Se liberen.
Personalmente, cuando se trata de un acto voluntario, veo la cocina como un lugar pacifico a la vez que fuente de creación y magia. Eso, aunado a la compañía de otras mujeres. Más aún, mujeres con lazos fuertes, hace del momento algo sagrado. Nos acompañan incluso aquellas que no están presentes físicamente. Ocurre la alquimia.

jueves, 16 de enero de 2025

"Como en la Física Cuántica,
estos poemas,
también son pequeños universos"
- Ihovan Pineda -

Red Lights se estampa en mis oídos mientras intento no gritar en un espacio cerrado y las miradas del mundo me consumen. No hay bolígrafos en este universo, ni siquiera uno. La lluvia desciende en noviembre y sus gotas explotan en el viento. ¿Cuánto tiempo podemos quedar atrapadas en nosotras mismas? No importa nada más, excepto abrir los ojos al alba, soltar el peso de la duda, el tormento de la culpabilidad. Al final, somos lo que nunca dijimos.

sábado, 11 de enero de 2025

Estoy dispuesta a ir
hacia adentro
cortar
el pescuezo a los buitres
pero estoy tan agazapada en el lecho
que no sé si realmente podría ir
arriba
despojarme de mí misma
ver el mundo
desde el ojo desahuciado
doblarme
completamente
hasta alcanzar la verdadera raíz
porque soy egoísta
lo confieso
poco sé de sacrificio
poco sé de los pájaros muertos
en el fondo del estanque
tengo una poquísima fuerza de voluntad
y esa es
mi gran esperanza

viernes, 3 de enero de 2025

“La noche se desgaja
toco su desnudez de agua
y ella grita dentro del grito”
- Gloria Gervitz -

No era yo quien gritaba
era el miedo agazapado en mis huesos
la falta de aliento y confianza
en que el Sol nace
de la punta de mis dedos

jueves, 2 de enero de 2025

Fluyo siempre entre la vida y la muerte, abrazada por verdes hierbas y juncos. Brazos de piedra me conectan con el mundo. Mi cuerpo es una mezcla de peces, tierra, sangre y huesos. A veces soy paz y otras, rugido, portadora de leyendas. Quien me bebe, sabe que no volverá a probar nada tan dulce y tan amargo al mismo tiempo.