Encontré el
abrelatas roto, dividido justo a la mitad. Nunca supe en qué momento o cómo sucedió. Es un misterio, como muchos de los que hay en casa. A veces suceden cosas raras, sin explicación alguna. No me espanto. He aprendido a convivir con los fantasmas. Espero que ellos también.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario