- Aleqs Garrigoz -
No hay un hilo conductor en mis poemas, al menos no lo he encontrado. Y sin embargo, el telar es enorme, cada poema se conecta con otro a través de las emociones... y la magia de la palabra hace lo suyo.
Tengo que ponerme a escribir sin pensar explícitamente en la publicación. Convertir mis horas en un laboratorio de letras.
Ahondar en lo profundo.
Seguir escarbando
hasta encontrar la médula.
Hacer tal vez lo que hacía Alejandra:
jugar con los versos
como si fueran pétalos de flores,
piezas de rompecabezas,
trozos de un cuerpo diseccionado.
Tanta escritura para nada.
Algún día todo esto no será más que polvo
y yo un gusano maltrecho
en un ataúd desgastado.
Pero necesito escribir, decirme, no tengo otra forma de estar presente en el mundo, de conectar con el mundo. Puede que ese sea el hilo conductor. También es posible que sólo sean estupideces y yo una niña sin cerebro que se cree poeta maldita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu comentario