Páginas

jueves, 29 de agosto de 2019

Mis poemas también se arrastran por senderos escondidos, por aquellos caminos que intento no pisar, pero que se pegan a las plantas de los pies como un ente pegajoso. Mis poemas se resisten a la luz del cielo y se enganchan en cambio al oscuro horizonte de mis pupilas, recuerdos rotos ​y trozos de carne mutilada. Mis poemas vuelan en la noche y duermen acurrucados en el colmillo de los murciélagos. Mis poemas huelen a muerte, porque de ahí es de donde la vida brota fuerte y luminosa.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Qué curiosa la facilidad
con que la paz va y viene del cuerpo
apenas se escucha un disparo
el eco del miedo y el llanto en el aire
pronto se desequilibran las entrañas
no queda más en esos momentos
que doblar la rodilla, hacer oración
pedir ayuda del cielo
de cualquier ente noble en el infinito
para que la muerte pase de largo
mientras abrazamos con fuerza a nuestros hijos
y les repetimos te amo 
hasta que se nos seque la garganta

viernes, 16 de agosto de 2019

Ahora voy dando de tumbos
como una niña zarandeada
se me ha venido la luz encima
y no quiero sacármela
ahora voy dando giros
como una mariposa en vuelo
me siento bajo el sarcófago
a esperar la llegada del sol

miércoles, 14 de agosto de 2019

He aquí que la marea no tiene ya sentido

cuando el fuego desaparece del alma y se transforma en agua
desaparecen también los miedos
desaparece la tristeza.
Me gustaría quedarme en este lugar para siempre,
aquí donde los sonidos de la música son tan apacibles
aquí donde el azul del cielo es tan intenso.
Pero la vida sigue y está llena de espinos
aunque también hay rosas y lagos hermosos
también hay espacios donde se puede respirar en silencio
a solas, abrazada al cosmos
hay caminos por los que se puede danzar
hasta regresar al amor.

sábado, 13 de julio de 2019

A pesar de mis intentos por extirparla
sigue aquí aquella sombra
que solía acompañarme desde los primeros soles
como una marca indeleble sobre el cuerpo
no tuvo un nacimiento asombroso
vino conmigo desde la entraña de mi madre
entre vísceras y sangre
y se quedó a mi lado para que no estuviera sola
con el tiempo he aprendido a aceptarla
a compartir con ella mis miedos
verla en el espejo sin rencores ni remordimientos
convivimos ahora en armonía
ardiendo en la oscuridad sin que nos noten
siempre tristes y azules
rojas y eléctricas como la sangre
escondidas en la chispa de un impulso
aguardando el momento justo
para decir aquí estoy

viernes, 12 de julio de 2019

Veo a otras mujeres y me encuentro en todas ellas. La muerte nos persigue a todas. Desde la jaula percibimos el calor de la luz. No nos atrevemos a tocarla. La carne ha estado expuesta sobre el fuego demasiado tiempo. Fuimos dibujadas desde el principio como estatuas. Nuestro cuerpo de sal agoniza. Alfileres nos pinchan la lengua. Quisieron retratarnos desnudas pero no eramos reales. Buscamos ahora la verdad en el espejo, en la música que suena del otro lado del túnel. Una lluvia de estrellas nos aguarda lejos del silencio. Y pájaros, pájaros que vuelan libres y seguros, como algún día lo haremos nosotras.

jueves, 4 de julio de 2019

Ellas están en todos los silencios

Ellas están en todos los silencios, en todos los orificios en los que nadie ha escarbado. Nacieron en el túnel de la soledad, cuando se originó la primera estrella, el estrépito de la primera palabra. Al caer la noche les cortaron la lengua, les arrancaron las alas que les habían llevado ceremoniosamente al desierto. Les construyeron un santuario en el que pudieran ahogar los gritos, una cárcel de oropel y zafiros. Creyeron que no podrían escapar, pero se alzaron la falda para mostrarse como eran, echaron sus senos al aire, cerraron sus mandíbulas sobre el cerrojo. Ellas siguen vivas, deambulan en las grietas del abismo, en el recuerdo de los cuerpos mutilados por el tiempo. Ellas están en todos los silencios, soñando entre brumas con gemas de esperanza.

viernes, 7 de junio de 2019

Dos milímetros por hora

No está al alcance de la puerta, siempre queda fuera de nuestros pensamientos. El Sol se levanta y duerme todos los días. Mañana tras mañana contemplamos el milagro, pero nuestros ojos están ocupados en el tiempo que se nos va sin que podamos cumplir las metas que nos hemos trazado, reconociéndonos en un camino muy diferente del que veíamos cuando lo iniciamos. En este sendero, crecemos de a poco y nos empequeñecemos de a mucho. A veces tenemos la suerte de que la vida nos regale luces, estrellas fugaces que casi nunca valoramos porque nos enfocamos en la oscuridad del cielo por las noches y en todas las labores que tenemos encima durante el celeste de los días. A veces, el tiempo que tanto perseguimos nos tiene misericordia y se detiene. Nos da la oportunidad de abrir los ojos, voltear a lo alto y contemplar las estrellas. A veces estos astros brillan con intensidad. Otras veces se apagan permanentemente. Todas estas son cuestiones físicas. La luz que parece que ha dejado de brillar en realidad se ha trasladado hacia nosotros. Nuestro trabajo ahora es resplandecer y seguir esparciendo esa luz a quienes nos rodean. La luz, es el amor de Dios que nos llama, nos busca y se hace uno con nosotros. La muerte no es el final, es sólo el principio.

martes, 4 de junio de 2019

He elegido mirarme las entrañas

exponerlas como una cabeza sobre un tronco
para contemplarme desde afuera
he elegido sacarme las entrañas
para no dejar trapos sucios
que se llenen de insectos rastreros
he elegido sacarme las entrañas
para que la luz del Sol las purifique
de modo que la niña y la mujer adulta
se reconozcan
se salven

viernes, 31 de mayo de 2019

Para Lorena
Gracias por tus palabras mágicas

Hoy me brotan girasoles en las manos. Estoy dejando de escarbar en las tumbas. Estoy buscando en lo profundo. Dentro del cuerpo y de la sangre. Dentro de los recuerdos perdidos. El amarillo fue siempre el color del odio. A partir de esta noche será el color de la piel en espera de semillas. Cuando mis párpados se abran de nuevo habrá otra vez girasoles en mis brazos y yo seré una rosa encendida. Yo seré la luz que despierta a los pétalos dormidos.

Sigo buscando quién soy. Detrás de la puerta está la respuesta. Ahí duerme la identidad que me robaron. La identidad que perdí tratando de ser quien no era. Detrás de la puerta están la niña y la anciana. Mi corazón es la llave que se abre espacio en el silencio.

Lo declaro: Pondré equilibrio en todas las cosas, en todos los pecados y en todas las purezas. Uniré las piezas rotas, los sueños, los huesos. Arderé en el amor hasta quedar desnuda, hasta que broten alas, hasta que la balanza deje de cargarse maliciosamente al precipicio.