- Alberto Blanco -
El límite de un mapa no es el cuerpo.
Todo territorio es un bucle, pero también un portal.
A veces nos cuesta trabajo ser quienes somos. Pero una vez que conectamos con nosotras mismas, no hay vuelta atrás.
Cuando nos permitimos ser luz y oscuridad, sin remordimientos, se abren las veredas.
El amor, tampoco tiene límites. Puedes decidir abrazarlo o dejarlo ir, pero ninguna de estas dos opciones acaba con el sentimiento, simplemente se transforma.
No hay mayor libertad que reinventarse y crear tus propios mapas. Abrir o cerrar las alas a voluntad.
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