Páginas

viernes, 2 de enero de 2026

Nombrar el pasado



«Hay algo en el pasado que nos salva», dice Nadia Contreras, en su maravilloso libro “La infinita aproximación”. En distintas ocasiones, debido a situaciones dolorosas, he querido extirpar el pasado de mi vida con la exactitud de un bisturí, dejar atrás errores que me han costado pérdidas de distinta clase, especialmente aquellas que tienen que ver conmigo misma. Con el tiempo, comprobé que hacer eso, por positivo que parezca, solo me lleva a la fragmentación.

En una de sus cartas, mi amiga Marisol Vera me decía al respecto: “Lo más importante de todo, lo fundamental, creo yo, es que seas honesta contigo misma. No puedes abandonar una parte de ti sin dañar lo demás que eres. Debes poder, y realmente creo que eres capaz de ello, amalgamar la luz y la oscuridad en una sola mujer”.

En aquel momento, sus palabras fueron como una revelación para mí. A partir de ahí, dejé de verme como una sombra a la que le habían arrancado todas las luces. Hubo más acontecimientos oscuros en mi vida, por supuesto, incluso más dolorosos. Pero cada vez que la tempestad me ahogaba, recordaba esas palabras. Y fueron mi fuerza. Son un faro que me acompaña siempre.

No intento ya borrar el pasado, al contrario. Cada día que pasa me desnudo más en los diarios y en los poemas. Acepto lo que fui y lo que soy, sin esconder nada. Arrojo al fuego todos mis huesos. No para que se consuman, sino para que se acrisolen.

Al fin entiendo a lo que se refería Marisol: No importa cuántos procesos de transformación viva, cuantos errores o aciertos cometa, sigo siendo yo. Aceptarlo, me permite seguir caminando, transformarme y crecer. O como también lo dice Nadia a través de su libro: el pasado nos salva y nos ayuda a dar un paso más a la infinita aproximación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario