En lugar de un frasco de pastillas
he optado por la poesía confesional.
Es más reconfortante y menos peligrosa.
Habrá quienes no estén de acuerdo, claro.
Pero yo soy fiel a mí misma.
Prefiero un puñado de versos
en donde derramarme
que cortarme las muñecas
y dejar al mundo sin la oportunidad de conocerme.
Esto no es soberbia, aclaro, es sentido común,
amor intenso por la vida propia.
martes, 31 de marzo de 2015
viernes, 27 de marzo de 2015
HOY HABRÉ DE DESTERRARME
Hoy habré de desterrarme de mí misma
porque esta mujer que me habita
ha sido siempre piedra de tropiezo
no he podido vencer a la bestia que hay en mis huesos
ella escapa por mis labios, desata el infierno
lo destruye todo
y al final es mi ser el que queda más destrozado
Esta no es la voz que quiero alzar al vuelo
Lo que yo quiero es cantar
echar luz y raíces, crear un mundo nuevo
sembrarme en tierra fértil
convertirme en árbol
La mujer que soy es una sombra
quiero ser una mujer
en estado primitivo
porque esta mujer que me habita
ha sido siempre piedra de tropiezo
no he podido vencer a la bestia que hay en mis huesos
ella escapa por mis labios, desata el infierno
lo destruye todo
y al final es mi ser el que queda más destrozado
Esta no es la voz que quiero alzar al vuelo
Lo que yo quiero es cantar
echar luz y raíces, crear un mundo nuevo
sembrarme en tierra fértil
convertirme en árbol
La mujer que soy es una sombra
quiero ser una mujer
en estado primitivo
jueves, 19 de marzo de 2015
SAN JOSÉ
Para mi abuelo Pepe
Otra vez estás ausente. Hoy no habrá cabrito al horno ni fritada. Te rodean doctores y enfermeras. No podemos verte sonreír. A veces olvidas que no te encuentras en casa. Ordenas que saquen la basura. Se te complace, asintiendo. Mi padre y mi hermano te cuidan. Tu otro hijo tiene que trabajar. Tu mujer se ha quedado sola. Los demás estamos al pendiente, orando, pidiéndole al Creador que te devuelva la salud, que te regrese a casa, a tu hogar. Queremos verte sentado en el pórtico, contemplando cómo se apaga la luz por las tardes; viendo las noticias de las siete, comiendo pan dulce con café. Queremos verte fuerte, sano. Te amamos. Es importante que lo sepas.
Otra vez estás ausente. Hoy no habrá cabrito al horno ni fritada. Te rodean doctores y enfermeras. No podemos verte sonreír. A veces olvidas que no te encuentras en casa. Ordenas que saquen la basura. Se te complace, asintiendo. Mi padre y mi hermano te cuidan. Tu otro hijo tiene que trabajar. Tu mujer se ha quedado sola. Los demás estamos al pendiente, orando, pidiéndole al Creador que te devuelva la salud, que te regrese a casa, a tu hogar. Queremos verte sentado en el pórtico, contemplando cómo se apaga la luz por las tardes; viendo las noticias de las siete, comiendo pan dulce con café. Queremos verte fuerte, sano. Te amamos. Es importante que lo sepas.
viernes, 13 de marzo de 2015
ELLA ME LLAMA COMO UNA ALONDRA ENCENDIDA
Para mi hija Esperanza.
Ella me llama como una alondra encendida.
Su voz es un poema de plata.
Ella es mi sombra, yo soy la semilla que crece a su lado.
Árbol que nace de otro árbol.
Flor y raíz.
Ella me llama como una alondra encendida.
Su voz es un poema de plata.
Ella es mi sombra, yo soy la semilla que crece a su lado.
Árbol que nace de otro árbol.
Flor y raíz.
HASTA QUE LAS LETRAS SE HAGAN HUMO
Hasta que las letras se hagan humo en mis entrañas
hasta que el tiempo deje de ser tiempo
y los huesos quebrantados se derramen
como semen cósmico
en la negrura del Cielo
escribiré
Es voluntad divina
nací por y para la palabra
hasta que el tiempo deje de ser tiempo
y los huesos quebrantados se derramen
como semen cósmico
en la negrura del Cielo
escribiré
Es voluntad divina
nací por y para la palabra
martes, 3 de marzo de 2015
IN ABSENTIA
Revelar lo que soy como un espejo translúcido, requiere valentía.
No poseo armas ni escudos. No soy un guerrero.
Soy una mujer. Tengo voz y voto.
Por eso escribir se ha vuelto un acto de rebelión.
Ya no seré el cuervo que sobrevuele mi tumba.
No poseo armas ni escudos. No soy un guerrero.
Soy una mujer. Tengo voz y voto.
Por eso escribir se ha vuelto un acto de rebelión.
Ya no seré el cuervo que sobrevuele mi tumba.
lunes, 2 de marzo de 2015
CIGOTO
"A veces no existen palabras capaces de ayudarle a uno a ser valiente.
A veces hay que lanzarse sin más".
- Clarissa Pinkola -
Estuve pensando en el pasado. Ningún día en concreto, todos me parecen igual. En cada uno de ellos hay restos de ceniza en las ventanas, cielos sin sol, como cuando la luz se estanca para siempre en ninguna parte.
La mujer encerrada en esa habitación es apenas una sombra. Una gruesa cuerda cuelga de su cuello. Su boca escupe cuajos de sangre. Poco a poco se va desvaneciendo.
Su fantasma intenta perseguirme a veces. Yo jamás he de volver ahí. Ella está muerta, lo que persiste es el hedor de sus huesos, la pestilencia de sus pasos.
La casa está vacía.
Hundo mis manos en el polvo gris. Purificarse requiere suciedad. Hay qué lavar a mano para salir del laberinto.
Para renacer es necesario morir. Y uno mismo hay qué clavarse el cuchillo, atar la soga a la garganta.
Al morir aprendí que la vida no es cosa de miedos, es cuestión de riesgos y esperanzas.
Nadie vendrá a tomarte de la mano para guiarte al paraíso.
El edén está en el corazón si se está dispuesto a recibirlo.
Pienso ahora en el presente, me amarro bien las alas a la espalda. Salto sin mirar atrás.
La mujer encerrada en esa habitación es apenas una sombra. Una gruesa cuerda cuelga de su cuello. Su boca escupe cuajos de sangre. Poco a poco se va desvaneciendo.
Su fantasma intenta perseguirme a veces. Yo jamás he de volver ahí. Ella está muerta, lo que persiste es el hedor de sus huesos, la pestilencia de sus pasos.
La casa está vacía.
Hundo mis manos en el polvo gris. Purificarse requiere suciedad. Hay qué lavar a mano para salir del laberinto.
Para renacer es necesario morir. Y uno mismo hay qué clavarse el cuchillo, atar la soga a la garganta.
Al morir aprendí que la vida no es cosa de miedos, es cuestión de riesgos y esperanzas.
Nadie vendrá a tomarte de la mano para guiarte al paraíso.
El edén está en el corazón si se está dispuesto a recibirlo.
Pienso ahora en el presente, me amarro bien las alas a la espalda. Salto sin mirar atrás.
jueves, 26 de febrero de 2015
ALTA COSTURA
Intento desmembrar los sueños, igual que una vieja que cose sudarios.
Uno a uno aparto los hilos, desenredo los nudos.
Perforo la tela con la aguja, formo el lazo, produzco una puntada, libero la lazada, fijo.
No se equivoque, esto no es cosa de mujeres, hacerle frente a la muerte y a la vida es cuestión de humanidad.
Lo que brota de ello no tiene nombre. Es apenas un fino presagio, un retrato profundo.
Abrir ventanas y puertas para empezar a caminar.
Cada quien enhebra su propio destino. Yo estoy dispuesta a pincharme los dedos.
Todos los días hay una razón para sangrar.
Uno a uno aparto los hilos, desenredo los nudos.
Perforo la tela con la aguja, formo el lazo, produzco una puntada, libero la lazada, fijo.
No se equivoque, esto no es cosa de mujeres, hacerle frente a la muerte y a la vida es cuestión de humanidad.
Lo que brota de ello no tiene nombre. Es apenas un fino presagio, un retrato profundo.
Abrir ventanas y puertas para empezar a caminar.
Cada quien enhebra su propio destino. Yo estoy dispuesta a pincharme los dedos.
Todos los días hay una razón para sangrar.
miércoles, 25 de febrero de 2015
EFLUVIOS DE LUZ
Para mi hijo José Antonio
Veo la fecha en el calendario. Hoy es 25.
Hace cuatro meses que saliste de mi vientre.
Recuerdo que lloré cuando te vi, en realidad lloré en todos mis partos. Estaba feliz.
Parir una estrella es hermosamente doloroso. Como cruzar el cielo con alas de fuego,
mientras una descarga eléctrica nos atraviesa el corazón.
Cuando besé tu cabecita por primera vez, Dios me confirmó su existencia.
Día a día te contemplo. Tu mirada profunda, tu sonrisa traviesa e inocente,
tus gritos de alegría cuando me escuchas hablar, todo eso es un misterio.
Un canto de felicidad. Un poema hecho de carne.
Efluvios de luz sobre mis sombras.
Veo la fecha en el calendario. Hoy es 25.
Hace cuatro meses que saliste de mi vientre.
Recuerdo que lloré cuando te vi, en realidad lloré en todos mis partos. Estaba feliz.
Parir una estrella es hermosamente doloroso. Como cruzar el cielo con alas de fuego,
mientras una descarga eléctrica nos atraviesa el corazón.
Cuando besé tu cabecita por primera vez, Dios me confirmó su existencia.
Día a día te contemplo. Tu mirada profunda, tu sonrisa traviesa e inocente,
tus gritos de alegría cuando me escuchas hablar, todo eso es un misterio.
Un canto de felicidad. Un poema hecho de carne.
Efluvios de luz sobre mis sombras.
sábado, 21 de febrero de 2015
TRABAJO DE PARTO (PRIMERA FASE)
Empiezo a gritar hasta quedarme sin voz
para anunciar al mundo entero mi alegría,
la dicha de ser mujer y sonreír
porque hay un animal luminoso que se está formando en mi interior.
Mientras camino, cabeza erguida, hombros sueltos
y miro en todas las direcciones posibles
todo mi ser transmuta en este místico elemento.
Con potente furia, como una tormenta,
vuelvo a mi forma primitiva,
salgo de las sombras y viajo hacia la luz,
al umbral donde todo comienza, donde todo es energía.
La luna despierta, la nueva mujer me mira desde lo profundo, casi se escapa.
La nueva mujer soy yo gritando a pulmón abierto.
La nueva mujer es una realidad
tangible.
para anunciar al mundo entero mi alegría,
la dicha de ser mujer y sonreír
porque hay un animal luminoso que se está formando en mi interior.
Mientras camino, cabeza erguida, hombros sueltos
y miro en todas las direcciones posibles
todo mi ser transmuta en este místico elemento.
Con potente furia, como una tormenta,
vuelvo a mi forma primitiva,
salgo de las sombras y viajo hacia la luz,
al umbral donde todo comienza, donde todo es energía.
La luna despierta, la nueva mujer me mira desde lo profundo, casi se escapa.
La nueva mujer soy yo gritando a pulmón abierto.
La nueva mujer es una realidad
tangible.
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